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Primer vuelo a Cozumel con correo aéreo

Primer vuelo a Cozumel con correo aéreo

Copyright 2019, Ric Hajovsky

El primer avión que realizó la ruta FAM 5 de correo aéreo foráneo desde Miami, Florida hasta la zona del canal de Panamá, fue un Sikorsky S-38A perteneciente a la Pan American Airways y pilotado por Charles A. Lindbergh del 4 al 6 de febrero de 1929. En realidad, este era un vuelo de reconocimiento, sin embargo, también transportaba el primer correo aéreo en esta ruta. La ruta fue Miami, La Habana, Cozumel, Belice; Tela, Honduras; San Salvador, el Salvador; San Lorenzo, Honduras; Managua, Nicaragua; Punta Arenas, José Costa Rica, y la Zona del Canal de Panamá.

Arriba: Lindbergh aterrizó en Cozumel el 4 de febrero de 1929 en su ruta hacia Panamá.

El vuelo de regreso desde Cristóbal, Zona del Canal, lo realizó del 10 al 13 de febrero, 1929, y le acompañó un segundo Sikorsky S-38A de Pan American pilotado por Raymond J. Merritt.

cozumel aviation

Arriba: El 13 de febrero de 1929, Lindbergh y Merritt regresaron a Miami con el correo transportado desde Panamá.

Arriba: Un “sobre de primero vuelo” enviado desde Cozumel, sellado el 18 de abril, 1932.

No obstante que a partir de febrero 1929 en la ruta a Panamá y en el retorno hacia Miami los vuelos de Pan American paraban en Cozumel, no llevaban ni dejaban correo alguno en la Isla (ni en ningún otro sitio a lo largo del trayecto); ese viaje sólo fue un simulacro. No fue sino hasta el 18 de abril de 1932 que se recoge el primer correo en Cozumel y transporto a través de Mérida hacia Miami.

El negocio de la venta de “sobres de primeros vuelos” o sobres cancelados por el jefe de correos y transportados en la primera carga de correo aéreo desde un sitio, es un negocio muy lucrativo. Muchos de los conocedores de la aerolínea, sabían de antemano la apertura de una nueva ruta y enviaban a sus agentes a dichos destinos con docenas de sobres vacíos auto-dirigido en el primer vuelo de manera que los pudieran vender posteriormente.

En febrero de 1929, personas enterados en la Zona del Canal en Panamá se prepararon para el vuelo de Lindbergh y prepararon miles de sobres para enviarlos de vuelta con él. Tantos fueron los sobres que Pan American tuvo la necesidad de programar un segundo vuelo para acompañar al avión de Lindbergh y llevar todos esos sobres adicionales. Éste segundo avión también llevaba una gran cantidad de sobres con sellos de la República de Panamá en lugar de sellos estadounidenses que la Zona del Canal había colocados. ¡En total ambos aviones trasportaban 689 libras en sobres! Tomando en consideración que en la actualidad cada uno de estos sobres usados puede venderse hasta por $1,000 dólares, es un gran dineral.

Uno de los cientos de sobres previamente impresos que Juan Trippe, presidente de Pan American Airways, se envió a sí mismo en el primer vuelo desde Panamá.

Arriba: Uno de los cientos de sobres previamente impresos que Juan Trippe, presidente de Pan American Airways, se envió a sí mismo en el primer vuelo desde Panamá. (Colección Len Lukens).

En noviembre 13 de 1929 la aerolínea Pan American inició una segunda ruta pasajeros y carga (sin correo) entre Mérida y Cozumel el cual era realizado por su subsidiaria, Mexicana de Aviación. Para entonces, ya se había concluido la construcción del aeropuerto de Laguna Ciega; sin embargo, la pista de aterrizaje de tierra (donde hoy día se encuentra el aeropuerto) aún estaba en construcción. La rampa para hidroaviones de Óscar Coldwell en la calle 5 sur sobre el Malecón, abrió un año después y para entonces se agregó la segunda pista de tierra del aeropuerto de Cozumel justo al sur de la primera dándonos la configuración en forma de V que existe en la actualidad.

El 1º de julio de 1930 los vuelos Cozumel- Miami/Cozumel-Belice aumentaron a dos veces por semana; pero para 1931, Pan Am abandonó la parada en Cozumel y desvió su servicio a través de Mérida.

Arriba: Una carta aérea enviada desde el aeropuerto de Cozumel en 1929.

El 19 de febrero de 1929 Pan American adquirió la Compañía Mexicana de Aviación, y desde entonces Mexicana mantuvo el aeropuerto de Cozumel y las instalaciones de Pan American.

Pan American Airways adquirió Mexicana de Aviación por $100,000 dólares.

Arriba: Pan American Airways adquirió Mexicana de Aviación por $100,000 dólares.

Después el exitoso vuelo inaugural de inspección del Lindbergh, el servicio aéreo regular a Cozumel comenzó en el 21 de mayo de 1929, con pasajeros transportados una vez a la semana a bordo del nuevo avión Sikorsky S-38B Amphibion. El avión de ocho plazas llegaba a la Isla de Cozumel desde Miami a las 2:10 PM y salía a las 2:30 PM para pernoctar en Belice. ¡Los pasajeros no contaban con mucho tiempo para ver la Isla! El viaje total de 2,064 millas hacia Panamá requería de 56 horas de tiempo de vuelo y dos pernoctas.

El FAM 5 (Miami a Panamá) y el FAM 6 (Panamá a Miami vía Las Antillas) combinados hacían la Ruta del Círculo. Las rutas de Mexicana en México se incluyen en líneas de guiones.

Arriba: El FAM 5 (Miami a Panamá) y el FAM 6 (Panamá a Miami vía Las Antillas) combinados hacían la Ruta del Círculo. Las rutas de Mexicana en México se incluyen en líneas de guiones.

Los aviones de Pan American no sólo transportaban correo, pasajeros y carga de regreso a Miami. Un funcionario de salud pública de los EE. UU. se percató que existía la posibilidad que los aviones acarrearan mosquitos vivos procedentes de países latinoamericanos en la ruta FAM 5. Con base en la inspección realizada a 21 vuelos en 1931, el inspector Grifitts de la Dirección de Salud de los EE. UU. encontró un total de 29 mosquitos vivos. De manera muy inquietante, el primero que encontró fue el Aedes aegypti, el mosquito portador del dengue, fiebre amarilla, así como otros virus y agentes patógenos. En breve, la Dirección de Salud de los Estados Unidos comenzó a exigir a los vuelos entrantes que fueran fumigados con gas de ácido cianhídrico, una cura tan mala como la enfermedad. Este gas mortal fue usado como armamento químico en la Segunda Guerra Mundial, y en la década de 1830 los balleneros lo usaban dentro de una cápsula de vidrio colocada en apones de hierro para matar ballenas

El aeropuerto de Cozumel fue aplanado por primera ocasión por la Compañía Mexicana de Aviación en 1929-30.

Arriba: El aeropuerto de Cozumel fue aplanado por primera ocasión por la Compañía Mexicana de Aviación en 1929-30.

La construcción del aeropuerto de Cozumel comenzó poco después de que el primer vuelo de Pan American aterrizará en la Laguna Ciega. El 10 de octubre de 1929, Charles Lindbergh de nuevo visitó y pernoctó en Cozumel. A la mañana siguiente realizó una excursión rápida al aeropuerto cuya construcción se encontraba en manos de la Compañía Mexicana de Aviación, y reportó: “Las labores en el aeropuerto resultaron en el hallazgo de ruinas mayas, incluyendo un templo que posiblemente se remonte a una época previa a la Conquista Española. Los trabajadores encontraron estatuas bien conservadas que muestran a la deidad maya de la serpiente emplumada, así como a otros personajes”. El fragmento de la piedra que describe a la deidad de la serpiente emplumada se encuentra en la colección del Museo de la Isla. Este reporte de Lindbergh da origen a la historia de cómo supuestamente arrasaron los militares estadounidenses con las ruinas mayas “cuando construyeron el aeropuerto de Cozumel”.

En septiembre de 1938, Expedición Científica Mexicana visitó Cozumel para documentar las ruinas mayas de la isla. La expedición documento sitios a lo largo del occidente de la isla incluyendo diversos sitios pequeños en el norte donde se ubica el aeropuerto. Observaron ruinas de la iglesia al sur del aeropuerto, pero no reportaron ruina alguna en los terrenos del aeropuerto, no obstante que esto se realizó antes de la ampliación del campo aéreo durante la Segunda Guerra Mundial.

Una vez que se concluyó la primera pista de tierra del aeropuerto de Cozumel en 1930, la Compañía Mexicana de Aviación comenzó a volar la ruta regular entre la isla y Mérida con un Fokker F-10 de 14 plazas.

Un Fokker F-10 de la Compañía Mexicana de Aviación (subsidiario de Pan American

Arriba: Un Fokker F-10 de la Compañía Mexicana de Aviación (subsidiario de Pan American.

Arriba: El interior del Fokker F10.

 

2022-09-18T22:42:22+00:00By |Cozumel History|

Beach Trash

Flotsam, Jetsam, Litter, or Garbage, I Refuse to call it Rubbish

copyright 2022, Ric Hajovsky

Over 40 years ago, when I wrote my first travel guide to Cozumel, I included the recommendation that before you go to the east coast of the island, first go by a tlapalería and buy a small bottle of tiner (paint thinner) so you could clean the tar off of your feet after walking on the beach. Back then, we had very little trash on the east coast beaches, but loads of tar and crude oil residue. Today, the tar has disappeared, along with most of the tlapalerías. However, the amount of garbage one finds today on the east coast beaches of Cozumel is truly astounding.

Where does it all come from? If you ask people living on Cozumel where all the debris comes from, most of them say “it comes from the Cruise Ships.” If you ask tourists the same question, they say “it’s left by the Mexicans.” I suspected neither of these two statements was true, so I made a little experiment.

I went to a stretch of sandy beach on the east side of the island and marked off a 300-meter-long length of beachfront. Then, I walked along this stretch while examining the garbage that was there, and picked up any example that had a label on it that stated the country of manufacture. Obviously, there were many, many pieces whose paper labels had washed off, or whose inked labels had faded away, but there were still plenty of pieces of refuse with legible labels. I found several items listing the country of manufacture as USA, China, or Canada. This does not mean, however, that these particular pieces of litter were tossed or washed into the sea directly from these three countries. These products were most likely first exported to countries bordering the Caribbean and then their containers were thrown away in the country that imported them. Since I had no way of finding out where they were discarded, I did not count them in my experiment.

The two countries of origin that I encountered most frequently were Haiti and Dominican Republic, both of which occupy the Caribbean island of Hispaniola. The Haitian product packages were mostly beauty products (35), Barbancourt and Bakara Rum bottles (6), skin lightener (8) plastic butter tubs (13) and assorted other bottles and bottle caps (16). I suspect that many of the disposable razors (50+) whose blades had been removed (for recycling?) also came from Haiti, but I couldn’t be sure. By the looks of the large amount of completely worn-out toothbrushes (41) and toothpaste tubes that had been squeezed bone-dry (18), or cut in half to get the last drop of toothpaste out (7 halves), I would imagine these also came from a very poor nation like Haiti; but again, that’s just a guess. The products from the Dominican Republic were mostly beauty aids, bottles, and medicine containers. The next countries represented in the sampling, in order of precedence, were Jamaica, Venezuela, Honduras, Cuba, Guatemala, Colombia, Mexico, Nicaragua, Curacao, St. Vincent & the Grenadines and Trinidad. Note how far down the list Mexico ranked as a polluter-nation.

I found three pieces, oddly enough, manufactured in El Salvador, a small Central American country on the Pacific coast. They had probably been imported into Guatemala or Honduras and then discarded from one of those countries. The one solitary item (a tube of anti-wrinkle cream) labeled “Made in Chile” and the single medicine bottle labeled in Arabic I have no way of reckoning how they made it to Cozumel.

I found no Costa Rican or Panamanian items, but looking at the circular motion of the gyre current that peels off from the main northward-flowing Caribbean current, I am not surprised. Trash originating from these two Central American countries is most likely doomed to end up as part of some huge raft of floating debris stuck in the middle of this gyre. See the chart below to see the direction of the Caribbean ocean currents.

Caribbean Current as it passes Cozumel

Above: The Caribbean current.

A large portion of the garbage on Cozumel’s beaches comes from the Motagua River in Guatemala. This river once carried chunks of amber (fossilized tree resin) to our beaches, but slight changes in its course over time made it bypass the amber deposits and you will never see amber on any Cozumel beach today. The Motagua still carries large quantities of pumice to our shores, a lighter-than-water volcanic store expelled by volcanoes on the river’s upper reaches.

Route of Pumice as it floats from Guatemala to Cozumel

Above: The route pumice takes from the volcanos in Guatemala down the Motagua River to the sea and then carried by the currents to Cozumel.

However, along with pumice, the Motagua River also sends us tons and tons of garbage. The river’s banks and tributaries are piled high with Guatemalans’ garbage. When it rains, all that refuge washes out to sea. The currents carry the trash east to beaches in Honduras first. Then it circles back around and delivers its nasty load to Cozumel.

Above: A beach in Honduras.

The following are the categories of items I found that had no indication of country of origin on the beach test area in Cozumel. They are listed from the most frequently occurring to the least frequently occurring, but with at least 10 individual examples found in each category:

Plastic bottle caps (outnumbering everything else 100s to 1)

beauty products

small chlorine bottles (for purifying water)

food and beverage containers

toothbrushes

disposable razors

disposable butane lighters

healthcare products (including syringes, douches, and enema bottles)

brushes and combs

hair curlers and hair clips

shoes and sandals

pens and markers

plastic clothespins and clothes hangers

toys

small plastic vinegar bottles

liquor bottles

Another category that was fairly well represented was what I called “Things lost or jettisoned from a small fishing boat.” This category included, in descending order of occurrence:

plastic motor oil bottles

empty water bottles

plastic bottles tied with cord and used as buoys

plastic jugs cut to serve as bailers

oars, paddles, and bait-cutting boards

ruptured gas cans

buoys

fragments of fishing nets

fishing line

Another category was made up of items that I suspect were left on the Cozumel beach by either tourists or locals. The items in this category included (in descending order of occurrence):

Plastic knives, forks, and spoons

Disposable plastic plates

Mexican beer bottles

Disposable diapers

As far as items that could be traced back to Cruise-ships, I found no “smoking guns.” However, I did find a number of items from France, Greece, Italy, and the Netherlands, along with one unused condom made in Germany that was still in its original package. These items seemed to me to be more indicative of things purchased by the crew of cargo ships or tanker ships. Other items that looked to be items lost or jettisoned by cargo ships included hard-hats, plastic hoses, and an orange safety vest.

In conclusion, I believe that over 90% of the litter that festoons the east coast of Cozumel originates as garbage deliberately dumped into rivers, bays, or ocean by residents of the countries located in the north coast of South America, the Greater and Lesser Antilles, or Central America north of Costa Rica.

Below are a few of the many, many labels I encountered during my search through the beach debris:

Cozumel beach trash
2022-08-26T18:43:22+00:00By |Cozumel History|

Abe Lincoln wanted to buy Cozumel

Abe Lincoln wanted to buy Cozumel

Copyright 2011, Ric Hajovsky

Most Americans were brought up to believe Abraham Lincoln was one of our greatest Presidents. As schoolchildren, we were told his belief in the equality of man led him to free the black slaves through his Emancipation Proclamation in 1862. However, reviewing the transcripts of his public speeches, the memoirs of those he worked with, and the public records, a very different Abe Lincoln comes to life. It would seem that the main reason he wanted to free the nation’s slaves, was to be able to then deport them, preferably back to Africa.

Abe Lincoln wanted to buy Cozumel.

 

Since the 1840s, Lincoln had been a member of the American Colonial Society, a group who, with the help of the US government, were instrumental in setting up colonies along the shore of Sierra Leone in 1820 for the express purposed of receiving deported black freedmen. The colonies were managed by a hodge-podge of missionaries, American government appointed functionaries, and black entrepreneurs. The colonies were not very successful, until most of them banded together in 1838, renaming their capital Monrovia, and their new unified colony Liberia. In 1847 they declared their independence, drawing the wrath of the US government, who refused to recognize the new nation. The ships bringing deportees stopped coming.

Lincoln wanted to buy Cozumel as a place to send freed slaves.

 

On October 15, 1854, in a speech in Peoria, Illinois, Lincoln said: “My first impulse would be to free all the slaves, and send them to Liberia,—to their own native land. But a moment’s reflection would convince me that whatever of high hope (as I think there is) there may be in this, in the long run, its sudden execution is impossible.”

Later, on September 18, 1858, in his fourth debate with Stephen A. Douglas at Charleston, Illinois, Lincoln stated: “I will say then that I am not, nor ever have been in favor of bringing about in any way the social and political equality of the white and black races – that I am not nor ever have been in favor of making voters or jurors of negroes, nor of qualifying them to hold office, nor to intermarry with white people; and I will say in addition to this that there is a physical difference between the white and black races which I believe will forever forbid the two races living together on terms of social and political equality. And inasmuch as they cannot so live, while they do remain together there must be the position of superior and inferior, and I as much as any other man am in favor of having the superior position assigned to the white race.”

In his first annual State of the Union Address, on March 4, 1861, Abraham Lincoln expressed his hope that a foreign territory could be purchased by the US to relocate freed, black slaves. In the address, Lincoln said, “You [blacks] and we [whites] are of different races. This physical difference is a great disadvantage to both of us. Your race is suffering, in my opinion, one of the most grievous injustices inflicted on any people. But, even when you are freed from slavery, you are far from equal with the white race. That is why it is better for both races to be kept separate.”

Since Benito Juarez was on good terms with the US president, Lincoln felt that perhaps Mexico might be able to provide the answer. Word was passed down the chain-of-command to send out feelers. In 1861, Montgomery Blair, the Post Master General and a personal friend of Matias Romero, the Mexican charge d’affaires in Washington at the time, met several times to discuss the matter. Romero later reported that Blair had told him “Cozumel is a deserted island which in no way serves the Mexicans, and the white race could not possibly acclimatize itself on Cozumel or Yucatan, which is inhabited by Indians. These regions are destined to be populated by Negroes. We need to rid ourselves of them, and we could not encounter another place more appropriate to send them than that island.”

After Romero’s meeting with Blair, Secretary of State William Henry Seward (who was later to purchase the Russian Territory of Alaska for the US in 1867) also met with the charge d’affaires to talk further about the possibility of purchasing the island of Cozumel for this purpose. Romero informed him that the purchase would be next to impossible, as the Mexican people would not stand for losing one more single square-inch of sovereign territory, but they would be amenable to taking certain, selected, freed-slaves in as immigrants.

Unaware that the Cozumel purchase was doomed to failure, Senator James Rand Doolittle, head of the Senate’s State Foreign Relations Committee, introduced a bill to allow the President to go through with a purchase of foreign territory. Doolittle hoped the area chosen would be Cozumel and was instrumental in getting the bill passed, which it did, breezing through the Senate vote. Blair also wanted to see the deal work. He said he wanted to place the black freedmen of the United States “…in the hot lands of Southern Mexico where they could do the agricultural labor for which they were deemed suitable.”

However, as Romero had predicted, the sale of the island to the US was a non-starter, and Lincoln abandoned the Cozumel project.

Robert Wilson Shufeldt helped Lincoln try to buy Cozumel.


n May 20, 1862, the American Consul-General in Cuba, Robert Wilson Shufeldt, presented Manuel Doblado, Benito Juarez’ Minister of Foreign Relations, another plan by President Lincoln to send freed, black, American slaves to Mexico. This time the intended colony would be the Isthmus of Tehuantepec, a strip of land that the US had been trying to buy from Mexico since the 1840s in order to build a road and railway across it to join the Atlantic and Pacific. This plan to send the freed blacks to Tehuantepec was rejected by Mexico as well.

In September 1862, Lincoln’s next effort to send black freedmen to a foreign territory began with attempt to send 50,000 of them to colonize land owned by Ambrose W. Thompson in the Chiriquí Province of Panama. Due to the vocal complaints of neighboring countries, the plan was abandoned. That same September, a fourth attempt was made, this time to set up a black colony in Ille a Vache off the coast of Haiti.

Ille de Vache

 

500 black freedmen were sent as a first wave, but the project was a miserable failure and the starving colonists had to be rescued by the US military a year later. After that, Lincoln gave up all hope of acquiring a foreign territory for the black freedmen, and refocused his attention on the Civil War.

2022-08-21T00:29:23+00:00By |Cozumel History|

Squadron 201


Escuadron 201

Copyright 2019, Ric Hajovsky

¿Se ha preguntado sobre los aviones militares volando en formación sobre Cozumel? Son Hawker Beechcraft T-6 C+ Texan II entrenadores y forman parte de la Escuadrón 201 de la Fuerza Aérea Mexicana estacionado aquí en la isla.

Arriba: La mascota del escuadrón, “Pancho Pistola” pintada en la cola de un bombardero japonés caído. Fue modelada de Panchito, una caricatura en “Los tres Vaqueros” de Walt Disney

El escuadrón fue formado originalmente en 1945 como un escuadrón de aviones de caza P 47D y fue nombrado Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, pero más comúnmente conocido como las Águilas Aztecas. Se compone de 25 aviones, 34 pilotos y mecánicos numerados casi 300. Desde el verano de 1944 hasta los finales de febrero de 1945, fueron entrenados en los Estados Unidos en la Base Aérea Randolph en San Antonio, Texas, Camp Foster en Victoria, Texas, Base Aérea Pocatello en Idaho, Base Majors en Greenville, Texas y Base Stoneman en Pittsburg, California. Tres de los pilotos mexicanos estrellaron sus aviones y murieron durante el entrenamiento. Cuando el escuadrón se graduó y recibió su bandera de batalla, esto marcó la primera vez que las tropas mexicanas habían entrenado para el combate foraneo.

Arriba: Los aviadores del Escuadrón 201 en 1944

 

Arriba: El Escuadrón 201 en las Filipinas.

El escuadrón fue transportado por barco a Manila en abril de 1945, donde fueron asignados en mayo a la Quinta Fuerza Aérea de los E.E.U.U. y al Grupo de Aviones de Caza 58 en Porac, Luzón, Filipinas. Las Águilas Aztecas volaron misiones inicialmente con el Escuadrón de Aviones de Caza 310, usando aviones prestados de los Estados Unidos. Finalmente, consiguieron 25 nuevos aviones P-47D-30-RA nuevos en julio de 1945, con las insignias de los Estados Unidos y de México.

Arriba: Un Republic P-47D Thunderbolt con insignias de la USAAF y la FAM (en el ala derecho y la cola).

Durante su estancia de seis meses en la zona de combate, las Águilas Aztecas volaron más de 90 misiones, durante las cuales cinco pilotos murieron (uno fue tumbado por fuego antiaéreo, uno se estrelló, y otros tres se quedaron sin combustible y se estrellaron en el mar). Aunque el Escuadron 201 nunca deribaron un avión enemigo durante esas 90 misiones, un grupo de sus mecanicos capturo dos soldados japoneses, cuando ellos fueron en busca de leña cerca al campamento.

Arriba: La pérdida de pilotos no fue el único problema. El escuadrón tuvo dificultades manteniendo sus aviones en buenos condiciones.

Arriba: A veces reparaciones improvisadas tuvieron que servir.

Debido a la cantidad de pilotos disminuyendo y la falta de aviones en condiciones a volar, el Escuadrón 201 ya no era capaz de tener los suficiente para constituir un escuadrón completo y volvió a México en noviembre de 1945. En diciembre, el 1945 la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana se disolvió y el Escuadrón 201 fue asignado a la Base Aérea de la FAM en las Bajadas, Veracruz. Más tarde, en 1947 se trasladó a la Ciudad de México. Finalmente, en 1954, el Escuadrón 201 se trasladó permanentemente a su Base Aérea actual como parte del 2º Grupo Aéreo en la Base Aérea de la FAM en Cozumel.

Arriba: El Pilatus PC-7 Turbo Trainer es un avión de ala baja con asiento tándem, fabricado por Pilatus Aircraft de Suiza. Foto Fuerza de Defensa República Argentina.

En la década de 1990, la FAM tenía 88 PC-7 suizos. En 1994, la FAM uso varios de estos PC-7 (dos de ellos de Escuadrón 201) equipados con misiles y ametralladoras para atacar el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) durante el conflicto de Chiapas en México. Esta acción fue considerada ilegal por el gobierno suizo, ya que los aviones se vendieron sólo para fines de entrenamiento. Debido a este incumplimiento del contrato, Suiza emitió una prohibición de la venta de aviones a México en el futuro.

En 2012, la FAM compro seis entrenadores T-6 C+ Texan II de Hawker Beechcraft, la empresa estadounidense que compró los derechos de Pilatus para fabricar la versión del entrenador que desarrollaron conjuntamente basado en el Pilatus PC-9Mk II. México necesitaba estos aviones nuevos para remplazar la vieja flota de los entrenadores de Pilatus PC-7, que ya no se pueden reparar. La versión de Beechcraft era más cara, pero con el embargo de Suiza, el hecho de que Beechcraft fabrica muchas de las partes T-6 C+ Texan II en sus plantas de México, y que (a diferencia de los suizos) en Estados Unidos la ley permite que los aviones sean armados, la FAM lo vio cómo su única opción. En 2013 la FAM compró seis más T-6 C+ Texano II fabricados por Beechcraft. Hoy en día, la FAM tiene 66 de estos entrenadores de Texan II, y su flota original de 88 Pilatus PC-7 ha disminuido hasta sólo un puñado de aviones operativos.

2022-08-15T22:27:18+00:00By |Cozumel History|

A Cozumel without Coconut Palms


A Cozumel without Coconut Palms

Copyright 2012, Ric Hajovsky

Can you imagine a Cozumel with no Coconut palms? I’m not referring to what might happen if the Red Palm Mite has its way. This voracious pest (Raoiella indica, also known as Raoiella eugenia) originated in the area around India, Iran, Arabia, and Egypt then jumped the ocean and landed on Cozumel’s shores, where it is now decimating the coconut palms as well as other species of plants.

Nor am I speaking of the Lethal Yellowing Disease, a disease caused by the insect Haplaxius crudus and the reason Cozumel lost so many palms back in the late 1970s and 1980s.

No, I’m not referring to these present menaces; I’m talking about what Cozumel island looked like BEFORE the coconut palm took root here. The Coconut Palm (Cocos nucifera) is not indigenous to the Americas. It most likely originated in Southeast Asia (fossil coco palm leaves dating from the Pliocene have been found in Queensland, Australia) and later spread throughout the western and mid-Pacific by early seafarers, such as the Polynesians. The tree only reached Mexico in 1539, when the Spanish planted some in Acapulco that they had carried with them from the Philippines, back in the days when Acapulco was an important port for the Manila Galleon trade. Ten years later, in 1549, the first examples were introduced to Campeche and Veracruz, but no coconut plantations were established in Quintana Roo until the 1700s.

2022-08-15T20:46:31+00:00By |Cozumel History|

Como Cozumel casi fue una colonia de Texas


Como Cozumel casi fue una colonia de Texas

Copyright 2012 Ric Hajovsky

En 1836, los rebeldes de la provincia Mexicana de Texas triunfo sobre el General López de Santa Ana en la Batalla de San Jacinto (hoy Houston) y declaro su independencia de México. Santa Ana fue tomado prisionero después de la batalla y bajo presión de los Tejanos, firmó un pacto de paz con la nueva Republica de Texas. Cuando dejaron a Santa Ana en libertad, regresó a México e inmediatamente negó el acuerdo. En vez de respetar el pacto de paz, mando su armada a la costa de Texas para hacer un bloqueo de los puertos. Pero, la armada de Texas estaba en el puerto de Nueva Orleans y escapó al bloqueo. Luego, en 1837, dos de estos barcos Tejanos, las goletas de guerra Brutus (dirigido por el Capitán James Boylan), e Invencible (dirigido por el Comandante Henry Livingston Thompson) llegaron a Yucatán y bombardearon algunos puertos y mandaron sus soldados a tierra firme a pedir su rendimiento formal. El 13 de Julio de 1837, los dos barcos llegaron a Cozumel. Luego, el Comandante Thompson del Invencible envió un mensaje al gobierno Tejano en Galveston declarando: “Encontramos la Isla de Cozumel como uno de los sitios más deseables en todo el círculo de mis viajes. Inmediatamente después de echar el ancla, fuimos a tierra y tomamos posesión de la isla con un saludo de 23 armas y con una bienvenida cordial por los habitantes en el litoral. Reviso la Isla y todavía se hicieron más encaprichados por su situación encantadora y el viento salubre que sopla sin el cese. Este se unió con la rada hermosa y fondeadero y la mejor tierra que produce la clase más fina de madera y aquella de una variedad me induce a pensar, no sólo pensar, pero estoy bien convencido, que esto será una de las mayores adquisiciones a nuestro querido país que el Almirante en lo alto podría habernos otorgado. Levanté la Estrella Bandera a la altura de cuarenta y cinco pies con aclamaciones tanto de los habitantes de la Isla, como nuestro pequeño grupo patriótico, las tripulaciones de nuestros dos buques. Entonces llenamos nuestros barriles de agua e hicimos vela pasando la Isla de Mujeres.”

Arriba: Copia del reporte de Comandante Thompson.

Recuérdese, esto era el año 1837. Más de diez años antes de la llegada de los “Repobladores” a la isla. ¡Aparece que los habitantes de Cozumel en aquel día no tienen nada contra la idea de ser Tejanos! ¿Porque nadie ha escuchado algo sobre éste evento? Porque cuando el reporte de este hecho llegó al Presidente de la Republica de Texas, él se enojó. Él sabía que Yucatán estaba en rebelión contra México y durante este tiempo, las órdenes de la flota eran solo a perseguir a barcos Mexicanos, no hacer expediciones putativas en tierra firme. El Presidente de Texas se encontraba negociando en secreto con los lideres del gobierno de Yucatán para ayudarlos en su lucha para independizarse de la República Mexicana, y con esto se posibilitaba abrir dos frentes de combate contra Santa Ana. Este acto de los barcos de guerra Tejanos podía perjudicar sus esfuerzos para negociar una alianza. Cuando el Comandante Thompson regreso a Texas, el Presidente emitió una orden que indicaba tanto su encarcelamiento como la pérdida de su rango militar, y que el intento de posesión de Cozumel fuera anulado. Mas tarde, cuando la goleta Brutus volvió a Galveston el 26 de agosto de 1837, el Capitán Boylan relató sobre su conocimiento respecto a la isla de Cozumel a su hermano Masónico, George Fisher.

Arriba: Capitan George Fisher del Ejercito de la Republica de Texas.

Fisher era un hombre de Hungría que peleó en la guerra contra los Turcos Otomanes. En 1806, inmigro a EEUU. En 1814, se casó, y consiguió su pasaporte Americano. En 1826, se mudo a México, consiguió su pasaporte Mexicano, y después de un periodo en el que trabajó en la Ciudad de México para el periódico el Correo del Atlántico, ganó una cesión de tierra en la provincia Mexicana de Texas. En 1830, Fisher fue nombrado a la Aduana del Galveston por el gobierno Mexicano. En 1832, se mudó a Matamoros y fundó el periódico, el Mercurio del Puerto de Matamoros, pero cuando publicó artículos criticando a Santa Ana, Fisher fue expulsado de México en 1835. Entonces, Fisher se mudó a Nueva Orleans y junto con el General José Antonio Mejía, Coronel Martin Peraza, y Mr. George Robinson, el ex-cónsul Americano de Tampico, y 150 voluntarios más, se organizan para levantar la “Expedición Tampico,” un intento de un grupo de mexicanos y Tejanos para invadir a México y deponer a Santa Ana. La expedición llegó a Tampico en Noviembre de 1835, pero fue un fracaso. Al quedarse sin municiones tuvo que regresar a Nueva Orleans, pero Fisher hizo algunos buenos contactos durante este tiempo. Después, cuando el Capitán Boyan relató su impresión de Cozumel a Fisher en 1837, Fisher comenzó a calcular un plan para comprar Cozumel al gobierno de Yucatán usando estos contactos.

El Cónsul británico en Galveston, William Kennedy, había tomado nota del esquema de Fisher. Kennedy mantuvo una red de espías y periódicamente mando informes secretos al Lord Aberdeen en Londres, sobre los movimientos de la armada Tejana y los proyectos de este gobierno. En uno de estos mensajes secretos, Kennedy describió un plan de George Fisher, el Sr. George R. Robinson, el Comodoro Tejano Edwin Moore, y varios otros socios que expresaban su interés de comprar Cozumel por 100,000 dólares. El plan original se derrumbó, pero en 1841, Fisher junto con unos compañeros más, y contando con el apoyo del Presidente Tejano Sam Houston, hizo una segunda tentativa, esta vez con la ayuda del Coronel Martin Peraza, quien volvía a Austin como un enviado especial de Yucatán para negociar con el Gobierno Tejano para que la armada Tejana viniera a Yucatán y protegiera la costa de una invasión de parte del General Santa Ana.

En su mensaje a Aberdeen, Kennedy reporto que el Coronel Martin Peraza estaba listo para ayudar a Fisher con este plan. Kennedy también escribió en el mensaje que el 14 de octubre de 1841, Fisher formó una compañía en Galveston para aprovechar una nueva legislación promulgada por el gobierno de Yucatán el 5 de abril de 1841. Esta nueva ley permitió que la tierra baldía en Yucatán fuera vendida por el gobierno. Ahora, la compañía de Fisher estaba lista para comprar la isla bajo las provisiones de esta ley.

Fisher salió para Mérida con un anticipo en efectivo y autorización de su compañía para comprar dos leguas cuadradas (aproximadamente 3,600 hectáreas) de la isla. Llegando al Sisal en 1841 abordo de la goleta de guerra Tejana el San Antonio, Fisher viajo a Mérida donde él consiguió el permiso del Gobernador Pro Tempore Barbachano para medir y poner aparte seis leguas cuadradas de la isla (más de 10,000 hectáreas), y después fue a Cozumel y erigió cruces como mojones para marcar sus terrenos. Fisher entonces mando una carta a sus socios, declarando que “de vez en cuando, podríamos adquirir gradualmente la isla entera, pero no inmediatamente, a fin de evitar la sospecha.”

Cuando los viajeros John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood visitaron Mérida en 1841, encontraron a Fisher allá, y él les contó los detalles de su proyecto. Luego, navegando a la isla, Stephens y Catherwood se quedaron en el rancho viejo de San Miguel, recientemente abandonado por Vicente Albino (quien había comprado el rancho de su amigo Miguel Molas en 1830). Allí, reportaron que vieron los perros abandonado por Albino y las cruces que Fisher había erigido para marcar de sus terrenos.

Pero, la compra de Cozumel nunca fue finalizada. El banco en Nueva Orleans que tenía el dinero de la compañía de Fisher cayó en bancarrota antes de que los fondos pudieran ser transferidos. Fisher dejó de perseguir la compra de Cozumel y se dedicó a otros proyectos, pero algunos de sus socios anteriores de Texas, todavía tenían en sus ojos la Isla de las Golondrinas, como el Presidente Tejano Sam Houston; pero esto es otra historia…

2022-08-15T20:46:59+00:00By |Cozumel History|

Algodón de Cozumel



Algodón de Cozumel

Copyright 2022 Ric Hajpvsky

La primera mención de algodón de Cozumel fue en Bernal Díaz de Castillo, en su reporte del robo del cuarto mantas de algodón de uno de los templos de Oycib. Él dice que los mayas usaron estos mantas para cubrir las puertas de los templos, para proteger la interior de los ojos de la gente común.

Más tarde, hay muchas reportes de tributos pagado por los mayas de Xamancab y Santa María (Oycib) a los encomenderos en forma de patíes, mantas y cargas de algodón. Una patí fue una manta que están dos varas de largo compuesta de cuatro tejidos de dos tercios de ancho, llamados piernas, que se tejían en telares de cintura. Los patíes fue más burda y delgada que las mantas y de menor valor. Una manta, según Cogolludo, “una tela de algodón delgada (que algunas parecen ruán muy bueno) y cada una tiene cuatro piernas o telas por sí, cada uno de tres cuartas de ancho y cuatro varas de largo.” Esto quiere decir que miden 12 varas cuadradas y que pesaban cinco libras y media. Hay muchas menciones de estos tributos de algodón de Cozumel en los documentos tempranos. Algunos pueblos maya tuvieron que entregar hilo de algodón también. Nunca vio una lista de tributos de Cozumel que contiene hilo; solo mantas y patíes. Pero, esto no quiere decir que nunca mandaron hilo en su tributo, también.

Después de liberar Cozumel de este sistema de tributo, los españoles compraron algodón en forma de mantas de los maya de Cozumel para revender. El barco que las piratas de Francia tomo en frente de Cozumel en 1571 acaba de cargar 4,000 mantas de algodón en la isla para revender en Trujillo, Honduras.

Más tarde, una finca de algodón fue establecida en San Miguel por Vicente Albino Camaño, y un poco después algunos de los líderes en Mérida hicieron una sociedad con Albino. Este finca duro varios años, hasta 1842, cuando los trabajadores rebelaron y el finca fue abandonada.

Durante el Guerra Civil en Estados Unidos, los estados del Sur no pueden exportar mucho algodón, y Cozumel empezó a exportarlo otra vez, pero no en gran escala. En 1865 había ocho ranchos en Cozumel que cosechaban algodón para exportar.

Las fuentes históricas dicen el algodón de Cozumel fue de un calidad superior. Algodón de calidad inferior son producidas cuando los capullos abren antes de una lluvia y se mojan y se manchan con moho. Si se pueden cosechar los capullos antes de la lluvia cae, el algodón no está manchado. La cosecha de algodón en Cozumel es el mes de abril. Tienes buen chance de cosechar una calidad bastante bueno por este mes.

Abajo es una foto de un capullo de algodón que encontré creciendo en Cozumel en 2016. Había solo cuatro o cinco plantas cerca una a la otra en un lado de la carretera transversal. No sé si eran silvestre, voluntarios, o alguien sembraron allá.

Cotton grown on Cozumel
2022-08-11T18:14:07+00:00By |Cozumel History|

Los repobladores verdaderos de 1848


Los repobladores verdaderos de 1848

Copyright Ric Hajovsky 2017

En 1836, el territorio de Texas logró su independencia de México al ganar la batalla de San Jacinto en ese pueblo cercano a lo que hoy en día es Houston, Texas. El general mexicano que perdió esa batalla, la guerra y la provincia fue Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna y Pérez de Lebrón. Lo capturaron en San Jacinto, capituló y firmó el Tratado de Velasco con la nueva e independiente República de Texas, en el que se establecía el río Bravo como la frontera sur de Texas y la frontera norte de México. Tan pronto como lo liberaron, Santa Anna desconoció el pacto. México trató de bloquear los puertos de la nueva república, pero el plan fracasó y los texanos capturaron y hundieron muchos de los barcos de la armada mexicana. El conflicto fue lento y duró años, pero México no consiguió recuperar la antigua provincia. El 29 de diciembre de 1845, la República de Texas se unió a Estados Unidos como el vigésimo octavo estado de la Unión.

El 26 de abril de 1846, elementos de la caballería mexicana atacaron una fuerza militar de Estados Unidos que había tomado una posición justo al norte del río Bravo, el mismo que el tratado de Santa Anna había definido como el límite sur de Texas. Estados Unidos tomó represalias y declaró la guerra a México el 13 de mayo de 1846.

La pérdida de la separatista provincia de Texas y la guerra con Estados Unidos no fueron los únicos problemas que México enfrentaba en ese momento. En enero de 1846, Yucatán (en ese tiempo, un área que comprendía lo que hoy es Campeche, Yucatán y Quintana Roo) declaró igualmente su independencia de México. A pesar de su nuevo estatus como nación independiente, los yucatecos estaban desesperados, “con el agua hasta el cuello”, ya que los mayas que vivían en la península se rebelaron en 1847 y fueron ganando terreno en la revuelta, un conflicto que se denominó la “Guerra de Castas”.

Los rebeldes mayas querían limpiar la península y deshacerse de todos aquellos que no eran mayas. En este punto, los rebeldes atacaban y despedazaban a todo aquel que no fuera maya, en su camino hacia el norte de la península, en dirección a la ciudad capital de Mérida. En enero de 1848, los rebeldes llegaron a Valladolid y rodearon la ciudad, provocando pánico. El 14 de marzo de 1848, la aterrorizada población abandonó la ciudad en un tumulto salvaje. Una columna de aproximadamente diez mil hombres, mujeres y niños, llevando solo lo que podían cargar en sus espaldas, dejaron a toda prisa Valladolid huyendo de las hordas mayas que fueron diezmando sus retaguardias. Un grupo de alrededor de seiscientos refugiados comenzó a ir hacia el norte, en dirección a la aldea costera de Dzilam, bajo la protección de una pequeña compañía de soldados yucatecos dirigidos por el capitán Sebastián Molas Virgilio, un sobrino del contrabandista Miguel Molas. Una vez que llegaron a Dzilam, ya no hubo otro lugar adonde ir, así que se agacharon juntos, hambrientos, desprotegidos, con sus espaldas hacia el mar. Los mayas estaban justo unas millas atrás, y los alcanzarían rápidamente. Todo parecía haberse perdido.

El 2 de febrero de 1848, Estados Unidos firmó el Tratado de Guadalupe Hidalgo, poniendo fin a su guerra con México. Aunque la guerra había sido en contra de México, Estados Unidos había mantenido buenas relaciones con la separatista provincia de Yucatán y siguió teniendo una presencia consular en el nuevo país durante el conflicto. Así pues, cuando llegaron al cónsul norteamericano en Campeche las noticias de que Valladolid estaba siendo abandonada y muchos de los pobladores iban huyendo hacia Dzilam, mandó una serie de despachos al comodoro de la flota norteamericana, que ahora estaba ubicada en la Laguna de Términos. El cónsul John F. McGregor le contó al Comodoro Matthew Calbraith Perry sobre la situación de los refugiados. McGregor hizo hincapié en que se debía intentar rápidamente algún tipo de misión de rescate, o los civiles serían asesinados a machetazos por los mayas. El 22 de marzo de 1848, McGregor escribió al Comodoro Perry:

“Mi querido señor: si usted pudiera asignarme un barco de vapor, estaría haciendo un gran acto de caridad. Hay ahora miles de hombres, mujeres y niños en la playa, sufriendo y en la miseria. Yo no puedo ir; si tuviera el Falcon o un barco de vapor, podría aliviar, en buena parte, el sufrimiento de estos refugiados”.

El comodoro Perry respondió el día 28, enviando a Dzilam el USS Falcon, una goleta de guerra estadounidense, con órdenes de ayudar en la evacuación. El 2 de abril de 1848 el capitán del Falcon, John J. Glasson, escribió el siguiente mensaje al comodoro Perry, luego de haber finalizado su misión de rescate y estar de regreso en Campeche:

“De conformidad con sus órdenes del día 28, me dirigí a barlovento para socorrer a las personas de la crueldad de los indios a lo largo de la costa de Yucatán, como se señaló en las órdenes. El punto más cercano era Selam [Dzilam], aproximadamente 120 millas al este de Campeche, donde eché anclas. Procediendo hacia la costa, abordé una pequeña embarcación con la bandera inglesa que estaba en la bahía, llamada “True Blue”, James Smith, maestro, la llevaba a la isla de Cozumel atestada de personas, quienes, según la declaración del capitán, preferían la isla de Cozumel como refugio dado que allí había un asentamiento inglés*. Desembarqué en el pueblo de Selam [Dzilam] y encontré un número de personas ahí provenientes de Valladolid, que habían huido de la captura de los indios y estaban ansiosos de continuar conmigo camino a Campeche. Llevé a bordo a 121 personas. Muchos de los habitantes habían llegado y partido para Sisal con la esperanza de llegar a Campeche. Se dijo que los indios estaban a siete o nueve millas”. *Este asentamiento inglés fue una población de Beliceños, cortando palo de tinte cerca de Laguna Colombia para mandar a Inglaterra. Hay testimonio describiendo esta población en un reporte de la Armada Texana, cuando dos barcos de guerra Tejana llegaron a Cozumel en 1836 y tomaron posesión de la isla en la nombre de la Republica de Texas. Aparte de este asentamiento de ingleses, había al menos tres grandes ranchos en Cozumel antes de 1840. Dos de ellos (Rancho San Pedro y Rancho San Refugio) fue propiedad de Gario Galera de Mérida. Galera estaba mandando palo de tinte desde sus ranchos en Cozumel a Estado Unidos desde 1838 abordo la brigantina “Henry Leeds,” y él también fue socio con Miguel Molas y Coronel Martín Francisco Peraza en una hacienda produciendo algodón en Cozumel, establecido en 1838 y abandonado en 1847. Había mucha gente viviendo y trabajando en Cozumel antes que los “repobladores” llegaron.

El Congreso norteamericano luego reconoció el acto humanitario del Capitán Glasson, señalando que él: “dio protección, alimento y cobijo a aquellos que huían, en su miseria y desesperación, y aquellos que asistió de este modo eran una parte de la población de un país con el cual se estaba en guerra”. El Falcon llevó a los 121 refugiados que abordaron en Dzilam hasta Campeche, y algunas embarcaciones con bandera española (España permaneció neutral durante la intervención estadounidense en México) llevaron a otros a La Habana. Más de estos barcos españoles luego.

Varios periódicos norteamericanos contaron el éxodo de pánico a Dzilam, por ejemplo el Lafayette Courier del 12 de mayo de 1848. El artículo dice que: “algunos miles se habían refugiado en las islas de Cosmel, de Mageres, y de Contoy. La costa entre Boca de Cotnil y Sisal está llena de hombres, mujeres y niños del interior devastado del país, que van en camino a Sisal, para embarcarse hacia Campeche según se den oportunidades… Están hambrientos, miserables y en condiciones de desamparo… Las familias pudientes son reducidas a la pobreza y muchos no tienen nada más que lo que llevan en sus espaldas”. El Geneva Courier publica la misma historia el 13 de abril, y agrega: “se están tomando las medidas más urgentes para usar cada bongo y canoa para el alivio inmediato de las personas que se encuentran a lo largo de la costa, con el fin de embarcarlos sin demora, ya que la información más reciente decía que los indios estaban a siete o nueve leguas de distancia de la costa de Silan”.

Los norteamericanos no fueron los únicos involucrados en ayudando los refugiados. Los españoles de Cuba también estaban participando en la misión humanitaria. El 12 de Marzo de 1848, Comandante José Primo de Rivera y Ortiz de Pinedo mando una expedición oficial a las islas Mujeres y Cozumel para verificar exactamente qué estaba pasando allá.

Comandante Primo de Rivera fue jefe de escuadra de la Real Armada Española y comandante general del apostadero de La Habana en 1845. En 1848, fue comandante general de Marina de las Antillas, estacionado en La Habana. En un documento escrito en su mano en La Habana el 14 de Abril de 1848 al Secretario de Estado y Despacho de Marina, Comandante Primo de Rivera comunica la comisión desempeñada por el Comandante de la goleta Cristina, en las islas Mujeres y Cozumel y se hacen reflexiones sobre el particular. Aparece, el mes anterior (Marzo de 1848), cuando la noticias de la llegada de refugiados que huyeron la Guerra de las Castas a Cozumel e Isla Mujeres llego a los oídos de las autoridades Cubanos, Comandante Topete fue ordenado a ir y platicar con los refugiados en estas dos islas.

Cuando la Cristina regreso a La Habana de su misión, Comandante Primo de Rivera anexo a su reporte de la expedición una copia del reporte original de Juan Bautista Topete y Carballo, comandante de la goleta Cristina, escrito el 10 de Abril de 1848 abordo la Cristina en la Bahía de La Habana justo a su regreso de Cozumel. Anexo también un padrón que hizo el Comandante Topete de los habitantes de Cozumel. Desafortunadamente, los Archivos Históricos Nacional del gobierno de España, que guardan los reportes del Comandante General Primo de Rivera y Comandante Topete, han comunicado conmigo que no pueden localizar el padrón que hizo el Comandante Topete de los refugiados en la isla. Esto no quiere decir que ya no existe, solo que no es archivado donde debe ser guardado. Ojala, en el futuro, pueden localizarlo.

Que sigue es:

1. Mi transcripción del reporte del Comandante General Primo de Rivera

2. Mi transcripción de la copia manuscrito del reporte del Comandante Topete

3. Mis observaciones sobre estos dos reportes y algunas citaciones de periódicos de 1848 sobre el asunto

1848 report on Cozumel by Topete

Ariba: El reporte original, de los Archivos Nacional del gobierno de España.

1. Transcripción del reporte del Comandante General Primo de Rivera:

“Le participa la comisión acompañada por el comandante de la goleta Cristina en las islas de Mageres y Cozumel, y le hacen reflexiones sobre el particular.

La goleta de guerra Cristina que salió de este puerto el 12 de Marzo último con objeto de practicar un reconocimiento en las isla de Cosumel, Mugeres, Contoy, y demás inmediatas a Cabo Catoche, según participé a V. E. en carta número 730 en la ultimo correspondencia, llego de regreso a esta capital el 9 el constante mes [Abril]; y por la presenta copia que lo en el oficio que paso a mis manos el comandante del referido buque comandante de navío D. Juan Bautista Topete, le impondrá V. E. de que la primera de las citadas islas habitada ya por cuatrocientos emigrados de Yucatán reclaman la protección del gobierno de V. M. manifestando que a no concederencerles se pondrán bajo la dependencia a los Estados Unidos de A., pues que no aceptan los ofrecimientos que se les hacen desde Belice se acojan al pabellón Británico. La situación tan ventajosa referidas islas entre las costas de Yucatán que pueden pertenecer muy en breve a la gran confederación americana, y esta isla de Cuba principal objeto de ambición de aquella república, de quien tengo manifestado a V. E. repetidas veces y se corrobora con cada vez más por el espíritu de la prensa de aquel país y por la opinión publica manifestada de un modo explícito y terminante, me parece suficiente causa para que yo llame sobre este interesante punto la atención del gobierno de S. M. contrayéndome el derecho que podemos tomase la posesión de aquellas islas diré a V. E. que al artículo 1ro tratado de paz y amistad celebrado con la República Mexicana en el año de 1836 parece explican escientemente no le fueron cedidas dichas islas, porque la palabra posesión de que se usa en el citado artículo para detallan los terrenos anecsos e islas adyacentes comprendidas en la expresiones de territorio, cuya independencia se reconoció entonces, de refiere en mi concepto a los puntos habitados, y estas islas ni lo estuvieron antes ni después de la celebración del tratado.

Sin embargo de este parecer pudiendo ser diversos los conceptos que se apliquen a la palabra posesión, según yo mismo he tenido ocasión de ver en las opiniones que he oíd emitir a personas de que me merecen un respetable crédito, creo que solo el gobierno de S. M. podrá resolver estas dudas que versan sobre asuntos de derechos internacional.

Atendiendo ahora a la convivencia y a la seguridad de esta isla en la que tanto influjo puso ejercer en lo secceriero el gobierno baja cuyo pabellón quedan en las de Cosumiel, Mugeres, Contoy, mi opinión es que evite a toda costa que los Anglo-americanos se posesionera a las referidas islas porque si cercanía no podría menos de sernos muy perjudicial; y como los Colonos allí establecidos se echarán en brazos de aquel gobierno si nosotros resisamos su ofrecimientos, no encuentro otro remedio sino que por las autoridades de esta isla se les preste toda protección, arbolandan en ella la bandera nacional, más que por ahora haya necesidad de otra cosa que establecer pequeños destacamentos de tropas y estacionar buques menores de este apostadero. En apoya de este idea podría agregar a V. E. otras razones de conveniencia publica, porque la feracidad de aquellas islas en particular la de Cosunel sería de gran utilidad por nuestro comercio e industria, a que se agrega que las pesquerías y salineras, en cuyo ramo ha fijado ya la atención el gobierno de S. M. y el cual se ocupa incesantemente esta Rl. junta de fomento como una auxilio que sería poderoso porque el renimiento de la esclavitud en las fincas, podrían tomar grande incremento por la abundancia de pescado y de salinas que hay en las costas según las informes que me ha procesado. Todo lo que diga a V. E. porque el debido conocimiento de S. M. y resolución que crea oportuna en esta materia.

Dios guarda a V. E. muchos años. Habana 14 de Abril 1848”

2. Transcripción de la copia del reporte del Comandante Topete:

“Goleta de S. M. Cristina = Estimado Señor = Consecuente al oficio de V. E. de 10 del proesimo pasado di la vela de este Puerto en la madrugada del 12 en derrota de la isla de Cozumel; tanto dicho día como siguiente navegue en su de demanda de brisa fresca del N. E. en la amanecida del 14 bajo un fuerte chubasco del N. se declare este muy duro obligándome a capearlo por termino de 48 horas habiendo en dicho intervalo desarbolado del mastelero de velacho y botalón del fok: el 17 en que tubo observación me encontré con un error de más de dos grados al N y viendo el estado poco marinero del buque a donde según el derrotero había fondeadero seguro, lo que efectivamente logré el 17 á las cuatro de la tarde : en dicho punto permaneció síes días remediando las averías, y reconociendo la isla para dar á V. E. los informes que me pide. = El 23 me hice á la vela en derrota de Cozumel costeando la isla de Cankun y en la anochecida del mismo día di fondo en el lugar de la población formado por los refugiados: acto continuo pasé á tierra y reuniendo las cabezas de familias puse en su conocimiento mis instrucciones, las que recibieron con muestras de agradecimiento, suplicando me permaneciese algunos días para que sus criados todos de la clase indígena conociesen la protección. = Viendo después que tanta gente no podría manejarse por si sola los invité á nombrar un Juez de paz y en una Junta que presidí fue nombrado por mayoría D. José Rosel. El excesivo número de refugiados los que todavía están por llegar y la escazes de víveres pasado cierto tiempo podrían dar lugar a desordenes de consideración careciendo de un gobierno protector; estas razones sin duda movieran a D. Antonio Berzara á hábleme para que pusiese en conocimiento de las autoridades de la isla de Cuba un deseo y el de todo los refugiados de que el Gobierno español como el que más derecho tiene á ello se aprovechase de aquella feraz isla pues en caso contrario tendrían que acogense al Gobierno Americano pues del Yucatán nada tenían que esperar; anadiome Dicho Bergara que de Belice escribían continuamente para que pidese la protección del Gobierno Yngles, que él no había accedido p.r el deseo que tenia de hacerlo al Espanol. = Estas rasones me disidieron á regresar á esta Capital á dar parte á V.E., por lo que en la madrugada del 2 di la vela dando vuelta á toda la isla de Cozumel, haciendo luego derrota á esta puerto en el que he fondeado en la tarde de ayer. = Restame solo añadir á V. E. que he ausiliado acompaño á V. E. la descripción de la Yslas y el croquis de la de mujeres y el padrón de los refugiados de Cozumuel. – Desearé Estimo. Sor. que todo lo espuesto merezca la superior aprobación de V. E. = Dios que á V. E. m.s a.l al bordo de la espresada en el Puerto de la Habana á 10 de Abril de 1848 = Esmo. Sor. = Juan B.ta Topete. = Esmo. Sor. Com.te general de este apostadero”

3. Mis observaciones sobre estos dos reportes y algunas citaciones de periódicos de 1848 sobre el asunto

Entonces, el Comandante Topete salió de Cozumel en la Cristina en la madrugada del 2 de Abril de 1848, dejando los 400 refugiados con algunos víveres, medicina, y la promesa a reportar a los autoridades en La Habana los deseos de ellos de estar de bajo la protección de España. En su reporte, el Comandante Topete aludió a “los refugiados que todavía están por llegar.” Esto suena como los que estaban en la isla sabían que más de sus compadres estaban en Dzilam esperando por el True Blue a llevarlos a Cozumel en su próximo viaje. Sabemos por las menciones en los periódicos del día que el True Blue estaba un visitante frecuente a los puertos e islas entre Belice y el norte de Yucatán por varios años antes y después de 1848, llevando contrabando de Belice a Yucatán. Puede ser que el True Blue estaba haciendo varios viajes con refugiados de Dzilam a Cozumel durante estos días tan caóticos.

En una carta escrita abordo la Cristina en el Puerto de La Habana el 12 de Abril dirigido a su amigo, Miguel Rodríguez Ferrer (y publicada en Revista de España, Volumen 20, 1871), el Comandante Topete explico “quedando a mi salida como cuatrocientos individuos de todos sexos y edades que han formado sus habitantes a la parte occidental [de Cozumel] en forma de bujios con el chit, que es el miraguano de la isla de Cuba.” Sabemos que una significante parte de estos cuatrocientos eran mayas, criados de los refugiados no-mayas porque el Comandante Topete escribió esto en su reporte al Comandante Primo de Rivera dos días antes. Otra parte eran niños, de acuerdo a su reporte. Aparece que había más refugiados que llegaron después que el Comandante Topete salió, porque en el padrón de Cozumel de enero de 1850 hecho por José Rosel, la isla tiene 307 habitantes, contando solo los adultos.

El mismo día que el Comandante Topete salió Cozumel, el 2 de Abril, el Capitán Glasson estaba de regreso en Campeche de Dzilam en el Falcon, escribiendo su reporte de la evacuación de refugiados que el hizo en Dzilam y la noticia que el True Blue estaba en camino a Cozumel con su carga de refugiados. Se supone que el True Blue llego a Cozumel con su segunda o tercera carga de refugiados después que el Comandante Topete salió de la isla, y estos nuevos llegados no aparecen en el padrón perdido que hizo Comandante Topete de los habitantes de Cozumel, ni están contados en su total de 400.

Anteriormente, el 29 de Enero 1848, el Comandante Jacobo Crespo y Villavicencio llego a Sisal en su pailebote de guerra español Churruca de Cuba. De Sisal él se fue a Mérida a entregar un mensaje del Comandante José Primo de Rivera y Ortiz de Pinedo al representantes del gobierno Yucateco, ofreciendo ayuda al gobierno de Yucatán. Cuando recibió estas noticias, Gobernador Santiago Méndez Ibarra pidió si Cuba podría proporcionar armas para la lucha contra los rebeldes mayas, y Comandante Crespo y Villavicencio regreso a La Habana con su petición.

El 9 de Marzo, el Comandante Crespo y Villavicencio regreso a Sisal en el Churruca acompañada con la corbeta Luisa Fernanda y el bergantín Juanita que llevaba 22,171 reales fuertes, 2,000 fusiles con sus bayonetas, 200 sables de caballería, 2 obuses de a doce de montaña con su correspondiente dotación, algunos pequeños carronadas, y 200 quintales de pólvora para el gobierno de Yucatán. Las órdenes del Comandante Primo de Rivera fueron que después de descargar en Sisal, los buques de guerra debían pasar por la costa norte de Yucatán y ofrecer auxilios y transporte a los refugiados que encentraran allí. También Comandante Primo de Rivera mano el bergantín de guerra Nervion a Sisal, con órdenes de “recorrer la costa oriental de la Península, y después de manifestar así mismo, que estos auxilios los prestaban, únicamente por humanidad, haciendo abstracción de cualquiera cuestión política, y respetando por consiguiente así la independencia y soberanía del Estado, como los principios más conocidos del derecho internacional y de gentes”.

Pero estos armas, municiones y fondos no fueron suficiente para ganar la guerra, y en el 25 de Marzo de 1848, Gobernador Méndez mando una carta a los gobiernos de Inglaterra, Estados Unidos, y España ofreciendo el domino y soberanía de Yucatán a cualquier de estos países poder salvar los Yucatecos de los rebeldes mayas. Ni una de estos países aceptó la oferta.

Un artículo salió en el periódico La España, en la edición de Madrid, Miércoles 28 de Junio de 1848, describiendo algunos movimientos de estos buques que los españoles en La Habana mandaron a Yucatán en Marzo de 1848 para prestar servicios a los refugiados. Aquí es parte del artículo que explica sus movimientos durante el 25 al 30 de Marzo:

“Los buques de guerra de la armada real habían hecho ya servicios importantes, y continuaban prestándolos á las familias que huían de la desolación general. Enterado el señor Lozano de que, después de la pérdida de Valladolid y Espina, se hallaba en las costas del E. de Sisal hasta el rio Lagartos una multitud de familias clamando por sus libertadores, dispuso que se diese inmediatamente á la vela el bergantín goleta Juanita, á fin de socorrer á los fugitivos. Este buque y el bergantín Nervion embarcaron en el rio Lagartos y en la punta de Bachiel unas 560 personas, que fueron conducidas á Sisal. En la noche del 25 de marzo visitó la corbeta Luisa Fernanda al mando del Sr. Lozano la isla de Mugeres; el 27 paso á la isla de Pontoy y el 28 se hallaba sobre la de Jolbes. De alla pasó á las bocas de Conil, donde dio fondo y mandó el comandante un bote á tierra para tomar lenguas, de cuyo reconocimiento resultó que los indios bravos al mando del sanguinario Cecilio Chi eran dueños de toda la costa hasta la boca del rio Lagartos; que los habitantes mistos de las proximidades del Cabo Catoches se habían refugiado en las islas de Jolbes y Cozumel, y que dichos refugiados no tenían necesidad de auxilio perentorio, pues habían llevado consigo suficientes armas y víveres y todas las canoas de la costa; y por último, que los bergantines Nervion y Juanita habían estado en la boca del Río Lagartos y conducido á Sisal las familias que emigraron á aquel punto. El 30 por la mañana dio fondo la Luisa Fernanda en el surgidero de Sisal, y su Comandante dispuso en el acto que el bergantín Juanita diese la vela para las islas de Mugeres y Cozumel, en donde se hallaba la goleta Cristina.”

Aparece que la Cristina había zarpeada pare Habana cuando la Juanita llego a Cozumel, porque no está mencionada en el reporte de comandante Topete. Este tiene sentido, porque debe tardar más de dos días a velar desde Sisal a Cozumel. Si la Juanita salió el 30 de marzo de Sisal y la Cristina salió Cozumel en la madrugada del abril 2, no había tiempo a reunirse en la isla. En todos modos, es seguro que la Juanita dejo suministros para los refugiados en la isla, como esto fue parte de sus órdenes de Comandante Primo de Rivera. Puede ser que Juanita recogió más refugiados de la costa de Yucatán a llevar a Cozumel también, pero no sabemos.

Los 24 (?) familias de repobladores

Hay un rumor persistente, frecuentemente presentado como historia, que dice que existe una lista de veintiuna (a veces veintidós, a veces veintitrés, y a veces veinticuatro) cabezas de familias quien fueron los fundadores del Cedral y San Miguel en Cozumel. Hoy en día, estos apellidos son reconocidos por Cozumeleños como los apellidos de los “Repobladores de 1848.” Esta lista es en realidad nada más de una compilación de 24 nombres (supuestamente de “cabezas de familia”) hecho por Profesor Álvaro Pavía Angulo en su folleto La preciosa isla de Cozumel, de 36 páginas y publicado en Mérida en 1938. Aunque Pavía dice estas personas fueron “los primeros habitantes” de Cozumel, esta información es basada solo en sus entrevistas con Cozumeleños de tercera edad. Estas conversaciones son sus únicas fuentes; esta lista de Pavía no estaba tomada de un padrón, censo, o documento histórico.

La lista de Pavía consiste de los siguientes 24 nombres:

Gervasio Novelo

Enrique Angulo

Gregorio Fernández

Juan Pio Alcocer

Casimiro Cardeñas

Cruz Rivero

Patricio Rivero

José I. Barón

Luciano Vivas

Higinio Vázquez

Manuel Antonio Aguilar

Juan Anduze

Nicomedes Martín

Tomas Rejón

Calixto Mendoza

Espiridión Esquivel

Simón Catzín

José Coral

Gil Aguilar

Girino Vega

Juan Rivero

Manuel Modesto Vivas

Guillermo Martín

David Aguilar

Pero, Pavía no incluyo José Rosel ni Antonio Berzara en su lista, dos refugiados/repobladores que fueron mencionados en el reporte de Comandante Topete en 1848. José Francisco Rosal fue elegido el primero Alcalde de Cozumel en 1849 e hizo el censo de Enero de 1850 de San Miguel. Pavía tampoco incluyo Doroteo Rejón, el sacerdote que acompaño los refugiados de Chemax hasta Cozumel y quien quedo sacerdote de la isla hasta 1881. (Rejón llego a Cozumel en 1848 con la estatua de San Miguel Arcángel, que trajo de su iglesia en Chemax.) Además, de acuerdo con la excelente investigación genealógica hecho por Profesor Veudi Vivas Valdez, esta lista de Pavía incluye, en vez de solo cabezas de familias, los siguientes niños, más un niño que aún no ha nacido en 1848:

– un señor nacido en 1870, 22 años después de 1848 (David Aguilar, hijo de Gil Aguilar)

– dos niños de 2 años de edad en 1848 (Patricio Rivero y Manuel Modesto Vivas)

– un joven de 4 años de edad en 1848 (Simón Catzín)

– un joven de 6 años de edad en 1848 (Nicomedes Martín)

– un joven de 9 años de edad en 1848 (Tomas Rejón)

– un joven de 13 años de edad en 1848 (Higinio Vázquez)

Si descuentas estos siete nombres de la lista (que obviamente no fueron cabezas de familia en 1848 y no hay ni un documento que indican que ellos llegaron a la isla en 1848 o 1849 en todas modos), tienes diecisiete nombres que queda en la lista de Pavía. Pero de estos diecisiete, solo ocho de ellos (Gervasio Novelo, Enrique Angulo, Juan Pio Alcocer, Casimiro Cardeñas, Cruz Rivero, Manuel Antonio Aguilar, Juan Anduze, y Juan Rivero) aparecen en el censo que hizo José Francisco Rosal en Enero de 1850. Los otros nueve (Gregorio Fernández, José I. Barón, Luciano Vivas, Calixto Mendoza, Espiridión Esquivel, José Coral, Gil Aguilar, Girino Vega, y Guillermo Martín) no aparecen en el censo de enero de 1850. Puede ser que estos nueve llegaron después de 1850, pero no eran parte de los primeros a llegar a la isla en 1848, ni en 1849.

El censo de enero de 1850 consiste de 162 hombres adultos (14 años de edad y arriba) y 145 mujeres adultos (12 años de edad y arriba). Como explico, solo 8 de ellos están en las dos listas, el de Pavía y el del censo de enero de 1850. Y, aunque están en las dos listas, esta no es una prueba que ellos llegaron a la isla en 1848. Puede ser que llegaron en una segunda o tercera olla de refugiados en 1849, no sabemos. Puede ser que los nombres de los “verdaderos” repobladores de 1848 están incluidos en los 307 adultos escritos en el censo de enero de 1850, pero tampoco sabemos. Hasta encontramos el censo que hizo Comandante Topete en 1848, no hay manera de ser seguro quienes fueron los “verdaderos” repobladores de 1848. Pero una cosa sí es seguro: esta lista de 24 “cabezas de familias” que hizo Pavía no es confiable y no debe ser citada o repetida por personas responsables que quieren proteger la historia verdadera de Cozumel. Nadie debe confundir la lista de repobladores relatados a Pavía por los viejitos, de sus viejas memorias equivocadas, con la verdadera historia.

2022-08-19T18:40:01+00:00By |Cozumel History|

Cozumel was Selling Fake Cuban Cigars in 1876


Cozumel has been Selling Fake Cuban Cigars since 1876

Copyright 2011, Ric Hajovsky

When it comes to taking advantage of naïve foreign visitors who are looking for cheap deals, early Cozumeleños were no slackers. Back when the island was a center of trade in pre-Hispanic times, the occurrence of “counterfeit” cacao beans, which were used a currency by the Maya, was not uncommon here. The soft inner meat of the bean was hollowed out, so it could be consumed and then mud stuffed back inside the husk to hide the fact that the meat was missing.

Mayan Fake Cacao beans

Later, islanders figured out how much foreigners valued “brand names.” Since the island was growing tobacco for export, why not package it under the more profitable (but false) name of “Habaneros,” or Havana Cigars? Juan Bautista Anduce, one of the islands more famous repobladores de 1848, decided to do just that.

Cuban Cigar Label

When Alice LePlongeon and her husband Augustus visited Cozumel in December 1876 through June 1877, she wrote about her experiences here in her book Here and There in the Yucatan. In the book, published in 1889, she described visiting “The principal planter here, Mr. J. Anduze, took us through his plantation, fifteen miles from San Miguel, and gave us a little useful information…. Tobacco grown in Cozumel is quite equal to the weed produced in Cuba, and many cigars sold as “Havanas” are from Cozumel, whence they are sent boxed ready for the market.”

There is nothing new under the sun!

2022-08-11T18:15:27+00:00By |Cozumel History|

Bases, Bulldozers, and Bullshit

Bases, Bulldozers, and Bullshit

Copyright 2011 Ric Hajovsky

PAN AMERICAN AIRWAYS AND COZUMEL

Pan American Airways was initially a shell corporation founded by US Army Major Henry “Hap” Arnold in 1927 as a front to keep the German airline SCADTA from winning landing rights in Panama. The German line had already an established route that they had been flying since 1920 that went from Colombia, Roatan, Belize City, Cozumel, Havana, to Miami. Arnold was concerned that SCADTA, operating out of Colombia, was angling to get landing rights in Panama in order monitor movements in the canal. Even though his new company had no airplanes at the time, Arnold was able use his influence with the US Government to win a contract to deliver US Mail from Miami to Havana. Later, by joining forces with two other airlines (one company that had one plane, but no landing rights, and another that had landing rights in Havana, but no plane) Arnold was able to fulfill the terms of the contract. He next tendered bids for contracts on all the new US Mail routes (F. A. M. routes) between the US and Central and South America, winning every one of the contracts in 1928, thus denying SCADTA the Panamanian landing rights. In a move to thwart competition and get its hands on more planes, Pan Am then purchased Compañia Mexicana de Aviación (for a mere $150,000USD) and spun it off as a subsidiary the same year, allowing Mexicana to continue to operate in Mexico under the same name.

In January, 1929, Pan Am made its first passenger-carrying flight, from Miami to San Juan via Belize and Nicaragua. In February, 1929, Charles Lindbergh flew the first Pan Am mail flight to Panama, refueling at Cozumel in a twin engine, ten- passenger, Sikorsky S-38 flying boat.

Sikorsky S-38

Above: Pan Am Sikorsky S-38 in Miami

In October, 1929, Lindbergh again landed a Sikorsky S-38 flying boat at Laguna Ciega in Cozumel when he flew several Carnegie Institute archaeologists to the island for the night after making an aerial reconnaissance of Mayan ruins on the mainland.

That same year, Pan-Am began a weekly seaplane service between Miami and Panama. That route had several fuel stops along the way, including one in Cozumel. A copy of one of Pan Am’s old 1929 schedules showed the stop on the island was only 30 minutes, from 1:45 PM to 2:15 PM.

Sikorsky taking off

Pan Am Sikorsky S-38 coming in for a landing on the water

In February, 1929, Charles Lindbergh flew the first Pan Am mail flight to Panama, refueling at Cozumel in a 10 passenger, twin engine, Sikorsky S-38 flying boat. In October, 1929, Lindbergh again landed a Sikorsky S-38 flying boat at Laguna Ciega in Cozumel when he flew several Carnegie Institute archaeologists to the island for the night after making an aerial reconnaissance of Mayan ruins on the mainland.

That same year, Pan-Am began a weekly seaplane service between Miami and Panama. That route had several fuel stops along the way, including one in Cozumel. A copy of one of Pan Am’s old 1929 schedules showed the stop on the island was only 30 minutes, from 1:45 PM to 2:15 PM.

A Pan Am Sikorsky S-38 at the seaplane ramp at Calle 3 and the malecon in San Miguel in 1929

Later, between 1930 and 1935, seaplanes used a ramp built by Oscar Coldwell on the seafront near Calle 3 sur. Although there had been a small airstrip on Cozumel prior to October, 1929, in April 1930, José R. Juanes, the representative of Pan American’s subsidiary Mexicana, announced the purchase of 160 hectares of land north of San Miguel to build their new Campo de Aterrizaje Cozumel (landing strip), where passengers could connect with a Mexicana flight to Mexico City via Merida. Pan Am discontinued the Cozumel stop in July, 1931 and rerouted its flights through Merida. On April 15, 1932, the Islanders took up a collection to repair the airstrip (total amount donated: $25) and Pan Am re-instituted the service. In 1933, Compania Aeronautica Jesus Sarabia S. A. (Sarabia) began to use the island’s airstrip for twice-weekly connections to Merida and Chetumal until the airline suspended operations in 1942 and was sold to TAMSA in 1943.

COZUMEL DURING WORLD WAR II

Even before the US was drawn into the war by the Japanese bombing of Pearl Harbor in December, 1941, the American military was worried about how to defend the Panama Canal from possible attacks by Japanese carrier-based planes. The US had to be able to fly its warplanes south to Panama as needed and Washington began negotiating with the Mexican government for the rights fly US military planes through Mexican airspace, refueling them at air bases in Tehuantepec and the Yucatan. Of the several landing fields available in the Yucatan, the campo de aterrizaje in San Miguel de Cozumel seemed to be the best option. Permission to improve the strip was requested by the US and granted by Mexico in August, 1941, as well as the rights to use the Pan American Airways’ field at Merida until the work on the Cozumel field was completed, which was expected to take about a year. The US government planned on contracting Pan American Airways to perform the work on the Cozumel airstrip. Pan American, in turn, would sub-contract the work to its Mexican subsidiary Compañia Mexicana de Aviación. Consequently, and all work was to be done at the proposed San Miguel airbase by a Mexican company utilizing Mexican labor, as required by the agreement with Mexico. The agreement also specified that once the field had been up-graded (with funds to be provided by the US) the field would remain under the control of the Mexican military.

Cozumel’s dirt airstrip in late 40s early 50s

Upon hearing that a contract to begin work on the airport was going to be let, Cozumel’s Agrupación Obrera Mixta de Trabajadores Marítimos y Terrestres (Union of Maritime and Inland Workers) sent Ramon Zapata and Juilio C. Mac to Mexico City in 1941 to lobby for construction jobs for union workers on the project. The lobby effort failed and in 1942 Compañia Mexicana de Aviación sub-contracted the work to Mexicana Constructora Azteca, S. A., a Mexican company that had also worked earlier on Mexicana’s Mérida airport. Constructora Azteca then began flying in workers from outside of Cozumel to do the work.

In May, 1942, German submarines sank two Mexican merchant vessels in the Gulf of Mexico. Mexico did not immediately declare war against the Axis, but instead demanded an explanation from the German Embassy. A few days later, they got the Germans’ response; a U-Boat sank two more Mexican merchant vessels. The Fuerzas Areas Militares (FAM) was at the time a poorly equipped branch of the Mexican military and did not have the airplanes with which to mount anti-submarine patrols, so they requested help from the US under the “Lend/Lease” program that the US congress had enacted, for cases just like this. The US responded by

immediately delivering a group of Vought Kingfisher OS2Us to FAM (the Mexican air force) so they could begin patrols and followed up shortly thereafter with the delivery of a group of North American AT-6s, Beech AT-11s, and Douglas A24s. In addition to the planes, the US also gave Mexico funds to operate the planes together with the supplies and parts to maintain them. In June, 1942, FAM General Roberto Fierro Villalobos, Chief of Mexican Military Air Operations, designated Colonel Alfonso Cruz Rivera as Commander of the 2nd Air Regiment and put him in charge of the Gulf Region, which included the Gulf of Mexico, the Caribbean, and the Isthmus of Tehuantepec. Colonel Cruz then sent the 3rd, 4th, and 5th squadrons of the 2nd Air Regiment to begin flying the Voughts and some old, outdated, Consolidated 21-M bi-planes (planes that FAM had on hand from before the war) on anti-submarine patrols from the air strips in Tampico, Veracruz, Merida, Ixtepec, and Cozumel. In July, 1942, the US requested that in return for the planes it had given to Mexico, US forces be allowed to use the air strip at Cozumel as a base to carry out their own anti-submarine operations in the Caribbean. The request was granted, or so the US thought.

Above: Dirt strip on Cozumel in 1942

However, in November 1942, W. L Morrison, the manager and director of Compañia Mexicana de Aviación’s construction projects at Tehuantepec and Cozumel, was summoned to the office of Mexico’s Secretary of Defense, ex-President Lázaro Cárdenas, the very man who had nationalized Mexico’s oil reserves and ended US and other foreign oil company operations in Mexico in 1938. Morrison was also told to bring the plans for the improvements scheduled to be installed at the two fields. When Cárdenas was shown the plans, which included a number of buildings Mexicana was going to build in addition to improving the runways, he wanted to know why all the structures were needed, since Mexico had never agreed to allow American servicemen actually stay in either Cozumel or Tehuantepec. Cárdenas had a letter sent to Washington DC (shown below) saying that said the agreement was only that the US could use the air strips in transit and could not build barracks or station troops at either at Cozumel or other Mexican airstrips.

After the meeting with Cardenas, Morrison reported back to Pan American that Mexico was worried that these planned buildings indicated the US intended to station US servicemen at the two bases, and that the Mexican government was opposed to that. The Mexican government’s position was that no foreign troops, even if they were Allied troops, would be allowed to man bases on Mexican soil. US technicians could be allowed to operate and service radar emplacements along the West Coast of Mexico as they taught Mexicans how to do the job, but only if they came in very small numbers. They would not be allowed to be stationed in Cozumel. This unsettling news was passed on the US War Department, and they were still trying to understand what was going on when, two weeks later, Mexican Secretary of Defense Cárdenas told Compañia Mexicana de Aviación they were forbidden to build any lodgings, commissaries, or other buildings in either Tehuantepec or Cozumel, and that they were only allowed to improve the existing runways there, nothing more. Cardenas then informed his US counterpart that he had halted construction of the two bases, claiming it was only a temporary interruption while they studied the matter. However, the authorization to continue construction never came. In order to protect the Yucatan Channel from German submarines, the US began flying anti-submarine missions out of San Julian, Cuba and the Cayman Islands, countries which welcomed the presence and protection of US military.

Above: Mexican President’s representative inspecting the campo de aterrizaje in San Miguel de Cozumel

Below is a copy of the letter Mexico sent to the US denying them the use of Cozumel as an US airbase or even letting US servicemen staying on the island overnight.

By December, 1942, the tide of the war was turning in favor of the Allies. The Japanese threat to Panama was gone and the German U-boats had been recalled by Berlin from the Western Atlantic so they could help protect North Africa. Consequently, the Mexican airbases were no longer important as before, and the work stoppage at the Cozumel airfield was not contested by the US. In a memo to the chief of staff dated February 11, 1943, the situation concerning the Mexican Secretary of Defense’s opposition to the planned airbase on Cozumel was summarized thusly:

“The general strategic situation in the pacific underwent a decided change as a result of our successes in the South Seas. This and other considerations made it appear more and more questionable whether the War Department should proceed further along these lines [of building airbases in Mexico]. Among the considerations was the naming of Cárdenas as Minister of National Defense of Mexico and the full realization by representatives of the War Department that at no time except in dire emergency would units of US air or ground forces be permitted to use such defense facilities as might be constructed in Mexican territory.”

On September 1, 1943, the following memo appeared in the US World War II War Diaries, showing that the two dirt runways on Cozumel were still not finished being improved at that time:

By 1944, one part of the Cozumel airstrip was being maintained by Pan Am only for use in emergency landings. The other part was occupied by the Mexican Military. After the end of the war, Transportes Aeros Mexicanos (TAMSA) began flying from Cozumel to Isla Mujeres, Carrillo Puerto, Chetumal, Merida and Belize six days a week, beginning in October, 1945.

BASES, BULLDOZERS, AND BULLSHIT

In Cozumel, there is an oft-quoted story that tells of a Mayan city north of the downtown area of San Miguel that was bulldozed into oblivion by the Americans when they built a military base on the island. Sometimes the villain is the US Navy, sometimes it is the US Army, sometimes it is the US Air Force, and sometimes it is the US Marines. Occasionally, it is the Seabees or the US Corps of Engineers. Regardless of the branch of service these evil-doers belonged, they were always described as American. Sometimes they were supposed to have built a submarine base. Sometimes it was an airbase to launch anti-submarine sorties over the Caribbean. Sometimes it was a base to train WWII Frogmen. Multiple variations and permutations of this story have been printed and reprinted in guide books, web-pages, and magazine articles so many times that they are too numerous to count. A few of the most typical versions are:

The largest Maya ruins on the island were bulldozed to make way for an airplane runway during World War II. Cozumel Sights

During World War II, the United States built an airstrip on Cozumel and operated a submarine base. Diving Cozumel

During World War II, the US army built an airstrip and maintained a submarine base on the island. Unfortunately they also dismantled some of the larger Maya ruins, not realizing what they were destroying. Fodors

During World War II, the Americans built an airstrip and a submarine base on the island, where Marine Corps divers trained for upcoming events in Europe and the Pacific. The Caribbean Dive Guide

The American Army Corps of Engineers built an airstrip on Cozumel where the Allies also maintained a submarine base. Guide to the Yucatan Peninsula

A US submarine base was maintained there during World War II. Encyclopedia Americana

Obviously, the writers of these misleading stories made no effort to actually research the facts, they just copied and recycled the mistakes and misunderstandings printed in previous guide books. While the truth is that the US may have wanted to fly anti-submarine missions out of Cozumel, the Mexican government never allowed them to use the island as a base for submarine chase/spotter planes, let alone allow them to build any submarine pens with which to dock and service allied submarines. As a matter of fact, the US never even operated any of its submarines in the Gulf or Caribbean during WWII, since there were never any German or Japanese surface ships operating in that area.

So, just who was it that began to improve the old Campo de Aterrizaje Cozumel in 1942? Grupo Aeroportuario del Sureste S.A. de C.V. (Asur) is a holding company that, through its subsidiaries, is engaged in the operation, maintenance, and development of nine airports in southeastern Mexico. ASUR, states that “during the 1940s, the federal government [the Mexican Federal Government] built a number of others [runways] with World War II aid from the United States. Those in Asur’s future territory were in Campeche, Chetumal, Ciudad del Carmen, Cozumel, Itxtepec, Merida, and Veracruz.” The Cozumel runway not paved until the Mexican government lengthened and paved them in the early 1960s. Up until then, the runways (built by Mexicana in 1929 and slightly improved in 1942 Constructora Azteca, S. A.) had been dirt.

CZM Mexican airbase in the 1950s

Sign marking the entrance to FAM Base Area No. 4 (COZUMEL) in 1950

But, what about the story of the bulldozing of the Mayan ruins to make an airstrip? While it is possible that some vestige of the outskirts of Xamencab (the Mayan village that Grijalva, Cortes, and others reported visiting in the early 1500s) was destroyed in 1942, when the Campo de Aterrizaje Cozumel was improved, it is obvious the Americans could not have been the ones responsible, since the Mexican government was so adamantly firm in their position that all work to be done under the agreement covering the airstrips in Tehuantepec and Cozumel be carried out by Mexican laborers and employed by a Mexican company, in this case Compañia Mexicana de Aviación and Mexicana Constructora Azteca, S. A. But, even if even if either one of these Mexican companies had destroyed of a few ruins north of the city of San Miguel in 1942, that loss would seem insignificant when compared to what the Cozumeleños themselves did to the remains of the Mayan buildings and temples that comprised of the bulk of Xamencab.

There is plenty of eyewitness accounts detailing the plethora of Mayan and Spanish Colonial ruins that were once standing within the boundaries of what is today’s downtown San Miguel. In 1831, James Bell wrote about the island, stating “The ruins of European edifices on the island of Cozumel, in the midst of a grove of palm trees, indicate that the island, now uninhabited, was, at the commencement of the conquest, peopled by Spanish colonists.”

Below is a drawing made after one drawn by Frederic Catherwood of a temple that was located in the town when he and John Lloyd Stevens visited the island in 1841. Why is there no sign left of this temple today?

 

The ruins of the old Spanish church were also described by Stevens in the book Incidents of Travel in the Yucatan. In the chapter on Cozumel, Stevens says they saw “…the ruins of a Spanish church, sixty or seventy feet front and two hundred deep. The front wall has almost wholly fallen, but the side walls are standing to the height of about twenty feet. The plastering remains, and along the base is a line of painted ornaments. The interior is encumbered with the ruins of the fallen roof, overgrown with bushes; a tree is growing out of the great altar, and the whole is a scene of irrecoverable destruction.” Again, what happened to these ruins?

Fifty-four years later, in 1895, William Henry Holmes also visited the island. He later wrote: “there were large masses of shapeless ruins and mounds around the area of the old church.” Holmes went on to say: “The intact ruins mentioned by Stevens, were not to be found. In front of the ruins of the ancient Spanish church of which he speaks at length there is only a shapeless mound to represent the temple at that point.” After walking about a mile north of the village of San Miguel, Holmes described a shrine he found at a location called Miramar, which had a doorway supported by a column bearing a bas-relieve carving of a female giving birth. He sketched and photographed the nearly intact temple, which is a good thing for us, since it has since been dismantled and the main column carried away. It now is housed inside the Museo de la Isla. Holmes went on to describe another temple nearby and then observed it was “in an advanced state of ruin. The ready-cut stone of these buildings is so much more easily utilized for fences and building purposes by the present residents than is the rock in place — though the limestones are all soft and easily quarried along the natural exposures everywhere occurring — that it is surprising to find even these remnants left.”

In 1940, prior to any significant improvements to the original 1929 Pan Am air strip on Cozumel, Henry Raup Wagner visited the island while researching his book The Discovery of New Spain in 1518. Wagner postulated that the Mayan village of Xamencab and its temples reported by the early Spanish explorers were located exactly where the town San Miguel lay. He further theorized that was why no ruins have been found in that location; that since the construction of the streets and buildings of this rather large town would have consumed far more than the limestone blocks than easily quarried, the Cozumeleños simply re-utilized stones from the ruins of the houses, halls, and temples reported by Grijalva, Cortes, and the others.

I have witnessed this re-purposing of the Mayan temple’s stones and columns myself. In the early 1980s, I leased an old Cozumeleño home at the corner of Avenida 5 and Calle 8. I intended to use the building to house an offset printing shop, but when it came time to bring in the presses, the doorways proved too narrow. I had to ask the owner for permission to widen one of the building’s doorways in order to get the presses inside. When the albaniles began swinging their sledges and tearing into the two-foot thick wall, it turned out the stones used to build the house had been scavenged from Mayan structures. Round columns, dressed square stones, lintels, and metates were stacked up one on top of another like so many concrete blocks. Multiply the size of that opening we made by the volume of the rest of the house’s standing walls, and you’re talking about enough scavenged archaeological material to construct all the buildings in the main plaza of San Gervasio. Multiply the amount of re-used Mayan building material in that whole house by the number of other houses of the same age and construction in the immediate area, and you’re talking about enough dressed stones to build an entire Mayan village.

2022-08-11T18:22:21+00:00By |Cozumel History|
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